Hace unos meses hablaba Vargas Llosa en una entrevista del peligro que tenía una tecnificación excesiva de la sociedad y lo denominaba, con esa ironía venenosa que le caracteriza, la dictadura de la pantalla. La razón muy simple, la gran mayoría del denominado "mundo desarrollado" pasamos cerca de doce horas delante de una pantalla (hay gente que invierte mucho más), entendiendo por pantalla todas sus variantes actuales (pantalla de teléfono móvil, televisor, incluyendo aquí videojuegos, pantalla del ordenador, incluso la pantalla que te dice por donde tienes que ir cuando conduces...). Me acuerdo ahora de esto porque se siguen debatiendo las bondades del ordenador en las aulas, en países como E.E.U.U. o Alemania (aunque en USA han comenzado a retirarlos ya que varios estudios indican que no favorece la evolución del estudiante). La conclusión de todo esto es muy simple, no se pueden negar las infinitas posibilidades que el progreso tecnológico está aportando al ser humano pero no podemos incurrir en el error de pasar del uso al abuso, si no queremos que se den aberraciones como la de que un niño se forme en la escuela sin entrar en contacto con un maestro.
jueves, 1 de septiembre de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Muros no tan mediáticos
Hace unos días se conmemoraba el 50 aniversario de la construcción del denominado muro de la vergüenza, aniversario que sucede al que se produjo hace dos años para commerorar los 20 de su caida. Esta práctica medieval de separar unos territorios de otros a golpe de hormigón, tan de moda en el siglo XX, nos mueve a recordar que aún existen en el mundo multitud de "muros de la vergüenza" no tan mediáticos ni tan fácilmente reprobables para los poderes fácticos, pero sí para el resto de los mortales que aún albergamos algo de humanidad.
Por señalar algunos de los más sangrantes: la frontera que separa E.E.U.U. y México, las vallas que separan Ceuta y Melilla de Marruecos, los que atenazan Cisjordania, el que separa las dos Coreas, los que convierten en guetos las favelas brasileñas...
martes, 9 de agosto de 2011
El miedo del hombre
"Los hombres tienen miedo a la mujer sin miedo". Eduardo Galeano
Observatorio de la violencia de género.
Un rumor de voces, de mujeres en la hoguera
olor a pólvora y cuchillo mil días frente al espejo
nadie, he dicho nadie y menos tú, entre los mimbres de la noche
entre el latido de la luna, dos charcos turbios de fruta madura
tu reflejo en el alba y en tu ombligo roto, quebrado un pájaro
en tu columna la vid feraz otra vez la fruta, la violencia del grito
el sueño ciego el gemido el puño desbocado la sangre es carmín
y el carmín es sangre fábula de nieve anatomía rota rumor de niños en la calle
flores muertas y otra vez vuelta a la fruta a la manzana del pasaje.
Unos 600.000 españoles, un tercio mujeres, justifican los malos tratos
Problemas psicológicos, alcohol, drogas... Una encuesta realizada por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad refleja que el 72% de los españoles todavía atribuye la violencia machista a problemas psíquicos y más de la mitad de los ciudadanos al consumo de bebidas alcohólicas y estupefacientes, mientras que un 1,4%, unas 600.000 personas –250.000 mujeres–, opina que las agresiones están justificadas.
Observatorio de la violencia de género.
olor a pólvora y cuchillo mil días frente al espejo
nadie, he dicho nadie y menos tú, entre los mimbres de la noche
entre el latido de la luna, dos charcos turbios de fruta madura
tu reflejo en el alba y en tu ombligo roto, quebrado un pájaro
en tu columna la vid feraz otra vez la fruta, la violencia del grito
el sueño ciego el gemido el puño desbocado la sangre es carmín
y el carmín es sangre fábula de nieve anatomía rota rumor de niños en la calle
flores muertas y otra vez vuelta a la fruta a la manzana del pasaje.
Para dar sombra
Para dar sombra
rasgo mis ojos con el filo eléctrico del sol
de esta impúdica primavera
y me siento a escuchar de dónde proviene la sangre
que aquilata la vida promiscuamente humillada.
La hierba se vuelve hacia mi
con su oleaje
pero no consigue arrastrarme hacia el arroyo
ni tampoco me deja ver tu miel
entre la fiebre derramada por el fuego de la mañana
ni entre el pedregoso minimalismo del aire.
Ningún pájaro
viene a socorrer al hermano pájaro herido.
Me refugio en el bosque
y me fundo con las bestias.
No es fácil agarrar el agua
para degollar sus gotas.
Cuento los siglos.
Recurro al silencio.
Soy el huésped ingrato
el criminal elíptico.
rasgo mis ojos con el filo eléctrico del sol
de esta impúdica primavera
y me siento a escuchar de dónde proviene la sangre
que aquilata la vida promiscuamente humillada.
La hierba se vuelve hacia mi
con su oleaje
pero no consigue arrastrarme hacia el arroyo
ni tampoco me deja ver tu miel
entre la fiebre derramada por el fuego de la mañana
ni entre el pedregoso minimalismo del aire.
Ningún pájaro
viene a socorrer al hermano pájaro herido.
Me refugio en el bosque
y me fundo con las bestias.
No es fácil agarrar el agua
para degollar sus gotas.
Cuento los siglos.
Recurro al silencio.
Soy el huésped ingrato
el criminal elíptico.
miércoles, 27 de julio de 2011
Ojos
"En ocasiones, algunos individuos más o menos afortunados vislumbran claves ocultas, secretos de la vida a través de los ojos de esas mujeres. Llegan a conocer mejor el mundo y a ellos mismos gracias a lo que ven o creen ver en la mirada de ellas, y también en sus actitudes, sus palabras y especialmente sus silencios", de Arturo Pérez-Reverte en su Patente de corso.
"Un centelleo de la mirada. Qué expresión más maravillosa. De vez en cuando, he pensado que era lo mejor de la vida, esa pequeña incandescencia que ves en los ojos de la gente cuando descubre el encanto de algo, o su humor. <<La luz de los ojos alegra el corazón.>> Es indiscutible", de Marilynne Robinson en Gilead.
Leo esto recientemente y me subyuga, pues opino que la vida no es sino la lucha por no perder la llama que puebla nuestros ojos desde que nacemos.
jueves, 14 de julio de 2011
miércoles, 6 de julio de 2011
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